Cadereyta Pueblo Magico
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Talento Cadereytense

Andrea Torres

 

 

 

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HISTORIA

 

Antecedentes prehispánicos En la región del Semidesierto, donde se localiza el municipio de Cadereyta, existen evidencias de que durante la época Prehispánica estuvo habitada hace aproximadamente 7 000 años por grupos humanos nómadas que se dedicaban a la recolección de alimentos y la cacería. Estos grupos de recolectores cazadores vivieron, durante el Horizonte Preclásico, períodos de confrontación con grupos mesoamericanos desde el año 1 500 a. C., retrayendo o ensanchando sus áreas de influencia. Con la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, durante el Periodo Post-clásico, la frontera de los indios seminómadas conocidos como Chichimecas, en continua guerra con el señorío Otomí de Xilotepec -tributario de los Aztecas- se ubicaba en el río San Juan. Antecedentes coloniales A finales del siglo XVI la región del Semidesierto y el Cerro Gordo -después llamado por extensión Sierra Gorda- y que estuvieron habitadas por indígenas seminómadas conocidos como Chichimecos Jonaces, fueron agregadas a la Provincia de Xilotepec y Huichapan, gracias al descubrimiento de las minas de Maconí. En 1599 se descubrieron las minas de Escanela dentro de la Sierra Gorda, y hacia 1609 se erigieron en una Alcaldía mayor, separándose de las minas de Xichú en una zona habitada por indios Chichimecas Pames que fueron congregados en la misión de Jalpan, y quedando las minas de Maconí como jurisdicción de Huichapan. En 1614 y 1617 el gobierno virreinal de la Nueva España concedió diferentes mercedes de tierras al pie del Cerro Gordo, sobre los caminos que iban de los pueblos de Huichapan y Tecozautla hacia el pueblo de San Pedro Tolimán y las minas de Maconí y Escanela, ubicadas en el valle de Maya, en los sitios de Las Tetillas, el Cuaxití, Las Aguas, Detigá, Mintehé, El Palmar, Textá, el Cerro Pelado y La Yerbabuena, sujetos a la Provincia de Xilotepec. Ante la presencia de los españoles en su territorio, los indios chichimecos continuamente se pusieron en guerra oponiéndose a la ocupación de tierras y minas en el valle de Maya y en las minas de Maconí, Extremadura y San Juan Tétla, lo que motivó intensas campañas de pacificación emprendidas por militares y religiosos misioneros Franciscanos provenientes de Tecozautla y Huichapan. Con esta intención, en 1639 el Virrey Lope Diez de Armendáriz, Marqués de Cadereyta, apoyó la pacificación y congregación de los indígenas a cargo del Capitán Alonso de Tovar Guzmán. Con esta campaña, el 29 de junio de 1640 Alonso de Tovar Guzmán fundó una villa de españoles nombrada Cadereyta, en memoria del Virrey Marqués de Cadereyta, principal patrocinador de la empresa. El Capitán Alonso de Tovar Guzmán encabezó un grupo de colonos españoles e indígenas provenientes de la Provincia de Xilotepec y Huichapan, y cuyo acto sirvió para integrar la región del Cerro Gordo y minas de Maconí al sistema de gobierno virreinal durante los siglos XVII y XVIII. Entrada a Cadereyta, Qro. Con la fundación de esta villa de españoles, los religiosos franciscanos de la Provincia del Santo Evangelio de México fundaron el Convento y Doctrina de San Pedro y San Pablo para la atención espiritual de la población española, mestiza e indígena Otomí, y para la evangelización de los indígenas Chichimecos Jonaces del Cerro Gordo que habitaban en los parajes del Rincón, La Nopalera, El Palmar, Las Aguas, Maconí y San Juan Tétla. En 1653 la villa de Cadereyta fue elevada a la categoría de cabecera de una Alcaldía mayor, con jurisdicción sobre el valle de Maya y toda la Sierra Gorda al agregarle la jurisdicción que tenían las minas de Escanela. En 1682 los Franciscanos del Santo Evangelio de México fundaron varias misiones de indígenas Chichimecos Jonaces en Maconí, El Palmar, La Nopalera, San José del Llano, Maconí, San Juan Tétla, Deconí, Ranas y Zimapán, pero pronto fueron abandonadas. En 1687 los religiosos Dominicos fundaron misiones chichimecas en la Sierra Gorda de Cadereyta, entre ellas: La Nopalera, San José del Llano y Aguacatlán, mientras los misioneros Agustinos atendían las misiones de Jalpan y Pacula de la misma jurisdicción de Cadereyta. Después de una campaña militar que culminó con la destrucción de la misión de La Nopalera en 1713, se pactó la paz de Maconí con los indios en 1715, lo que derivó en el reparto, en 1722, de los diecisiete sitios de la Sierra Gorda entre los soldados milicianos de la villa de Cadereyta que participaron en la campaña. En 1740 el colegio franciscano de San Fernando de México fundó la nueva misión de San José Vizarrón para atender a los indios Chichimecos que quedaban dispersos en la sierra y las estancias de españoles, y una nueva dinámica vino a poner de manifiesto el poblamiento y explotación minera de la Sierra Gorda. En 1743 el Coronel José de Escandón, Teniente del Capitán General del Virrey y futuro primer Conde de Sierra Gorda, visitó la comarca y propuso la reforma de las misiones y la reorganización de las milicias; lo que produjo el retiro de los misioneros Agustinos y la entrega de la misión de Jalpan a los Franciscanos del Colegio de San Fernando de México. La misión de Pacula fue entregada a los Franciscanos del Colegio de Pachuca y se llevó a cabo la reorganización de la misión de Jalpan. El Coronel Escandón fundó las nuevas misiones de Concá, Landa, Tancoyol y Tilaco que puso bajo el cuidado de los Franciscanos de San Fernando, y con ello la Sierra Gorda se integró formalmente al gobierno español de la villa de Cadereyta. Nuevos reales de minas fueron explotados en Río Blanco, El Doctor, San Cristóbal y San José del Pinal, entre otros, que trajeron bonanza económica a toda la región. En diciembre de 1754 la Doctrina y Convento Franciscano de Cadereyta, que había dependido del Curato y Doctrina también Franciscana de San Mateo Huichapan, fueron entregados al clero secular del Arzobispado de México y erigida jurídicamente la Parroquia de San Pedro y San Pablo de Cadereyta, la más antigua e importante de la región. Después de la fundación de la Villa de Cadereyta hacia finales del siglo XVII, se erigieron formalmente los pueblos de indios de San Miguel Tetillas y San Gaspar, así como la congregación española de San Sebastián Bernal. Luego de la destrucción de la misión de San José Vizarrón en 1748 y por instrucciones del Coronel Escandón, se fundaron los presidios de San José del Llano y Peñamillera. Posteriormente, también se fundarían presidios en la villa del Saucillo y Arroyo Seco, y en 1770 las misiones Franciscanas de San Fernando fueron secularizadas y se erigieron las parroquias de Jalpan y Landa; lo que coincidió con la erección ese mismo año de la parroquia de San Antonio del Doctor. En 1777 las misiones Franciscanas del Colegio de Pachuca fueron secularizadas y erigida la Parroquia de San Juan Bautista Pacula, correspondiente también a la Alcaldía mayor de Cadereyta. Algunas de las haciendas que se fundaron en Cadereyta durante el Virreinato fueron El Ciervo, La Nopalera, Las Aguas, Zituní, San Nicolás del Monte, etc., las que durante la segunda mitad del siglo XVIII y junto con los reales de minas, dieron auge económico a la Villa de Cadereyta. En el año 1787 con la implantación del sistema de Intendencias en la Nueva España, la Alcaldía mayor de Cadereyta se transformó en Partido de la Intendencia de México, sistema que prevaleció hasta el 27 de septiembre de 1821 en que se firmó el Acta de la Independencia del Imperio Mexicano que encabezaba Don Agustín de Iturbide. Siglo XIX La importancia política, histórica y cultural de Cadereyta quedó de manifiesto al crearse el Estado de Querétaro en 1824 y el Partido de Cadereyta fue agregado al nuevo Estado de la federación mexicana, quedando como un Distrito Político. Como Partido, Cadereyta aportó más de la mitad del territorio estatal que actualmente tienen los Municipios de Cadereyta de Montes, San Joaquín, Ezequiel Montes, Peñamiller, Pinal de Amoles, Jalpan, Arroyo Seco y Landa de Matamoros, así como el actual Municipio de Pacula en el Estado de Hidalgo. Con esta división territorial y política de 1824, el Distrito de Cadereyta quedó integrado únicamente por la cabecera y las poblaciones de El Doctor, Bernal y Vizarrón, entre otras de menor importancia. En el año 1861 la Villa de Cadereyta fue declarada ciudad, y hacia 1873 el Distrito y Prefectura de Cadereyta se reorganizó para quedar dividido en cuatro Ayuntamientos: la Cabecera, Vizarrón, El Doctor y Bernal. Estos tres últimos con la categoría de Sub-prefecturas hasta el año 1915, cuando Venustiano Carranza, Jefe del Ejército Constitucionalista Revolucionario, decretó la supresión de los Distritos e instituyó el sistema de Municipio Libre para todo el país. Siglo XX El 11 de mayo de 1904 se agregó al nombre de Cadereyta el apellido "€œde Montes"€ en memoria del ilustre Lic. Ezequiel Montes, originario de este lugar, quedando con este nombre la ciudad y Distrito de Cadereyta de Montes. En 1941, con la última división territorial del Estado de Querétaro, el Municipio de Cadereyta de Montes quedó con la extensión actual; organizado en nueve Delegaciones Municipales: Vizarrón, El Doctor, Maconí, La Esperanza, Higuerillas, Bella Vista del Río, Boyé, El Palmar y Pathé.